miércoles, 1 de septiembre de 2010

Yo no quiero volverme tan LOCA.

Y si cuando queres ser feliz parace que todo y todos se oponen, como si fuera una conspiración en tu contra. Es que si sonreís te bajan de un ondaso, esa mueca de felicidad, con cualquier boludes (o no), pero logran desacerte la sonrisa increiblemente en menos de dos segundos. Y que nadie me venga diciendo: a mi no me importa nada, yo no le doy bola al que quiera hundirme, porque por más que uno finja que nada puede arruinar EL momento de bienestar, en el fondo se sabe que te cagaron jodidamente el día. Por ejemplo en mi caso, hay un karma importante y no es algo creado por un capricho mio, NO, es algo que me marca desde que tengo ocho años,y asi va a ser toda la vida por más que yo quiera desorientarme de esa epóca, las marcas quedan y más aun si en el presente siguen marcandote y trabajandote de a poco para que día a día te sientas peor. Estoy dos días bien y los que le restan a la semana estoy mal, lloro, grito, me saco con las personas que no se merecen bancar mi estado, me arrepiento y asi sucesivamente. Es como que me agarraran cambios de una tipica histerica pero puedo jurar que aunque nadie lo entienda, HAY SIEMPRE UNA RAZÓN (mi karma).

No hay comentarios:

Publicar un comentario